Hoy escuché una frase genial relacionada con uno de tantos sueños que el ser humano ansía con fuerza, viajar en el tiempo.
Decía: "Ya viajamos en el tiempo, pero a una velocidad de caracol! A una hora por hora, y siempre en el futuro." La susodicha frase es de Francisco Ruiz, ingeniero, inventor y autor de "Los guardianes del pasado".
¿Qué ocurriría si por error cambiaras el curso de la Historia?
Primer título de una serie de fantasía y ciencia ficción escrita por un ingeniero aeronáutico español afincado en EE.UU.
Mediante el relato de un viaje a través del tiempo a un futuro inquietante, habitado por criaturas fantásticas, esta novela plantea la importancia de las consecuencias de nuestros propios actos, y cómo éstos pueden influir en nuestro futuro y en el de los demás.
Los guardianes del pasado Cuando Sem y su hermana Rosie salvan a Max de morir aplastado por un camión, no piensan en las consecuencias.
El fustrado atropello acaba por generar una cadena de alteraciones en la historia que sólo ellos tres pueden detener si quieren salvar el mundo. Deberán viajar al futuro, pero no será fácil porque los Guardianes del Pasado los están buscando para eliminar a Max, y la máquina del tiempo se ha descompuesto.
Los guardianes del pasado recoge las tradiciones literarias de La máquina del tiempo de H.G. Wells, las novelas futuristas de Isaac Asimov y las utópicas de Aldous Huxley.
Editorial: Destino Infantil & Juvenil Colección: La Isla del Tiempo Fecha de publicación: enero de 2008 Páginas: 312 Formato: 15 x 21 cm Encuadernación: cartóné ISBN: 978-84-08-07609-4
Me vais a perdonar, pero me gustó tanto esta imagen que no pude resistir el impulso de comenzar con ella este post. Para qué quieres una webcam u otro cachivache teniendo a Maggie verdad?
Ayer los que vivimos según el calendario diríamos que fue domingo, y además de ser otro día para tachar y aproximarnos a la liberación de Pzz, fue también día de curro y cine! La película escogida para la tarde: Mi nombre es Harvey Milk Vamos por partes, que dijo el descuartizador.
Pzz estudió mucho ayer, y lo mejor es que le cundió. Así que se merecía un premio que esperaba a judgar por la secuencia tomada en el transcurso de: "he visto la cartelera y si te apetece luego podemos ir al cine..."
Así que mientras yo terminaba mis trabajillos con la ayuda del mackito (de ahí la foto de inicio del post), y hacía un poco el ganso, Pzz le daba caña a sus apuntes.
Una vez terminó ducha, afeitado, y a vestirse!!! Yo me enfundé la camiseta de los 4 fantásticos como homenaje a Marvels, novela gráfica que hacía na que había terminado.
Nos pusimos rumbo a los cines Filmax de El Puerto de Ocio. A las 21:45 había sesión en la sala 3. Nos aguardaban unas ricas palomitas y dos sendas cocacolitas gigantes para acompañarnos en una peli que prometía emociones intensas: Mi nombre es Harvey Milk
A lo largo de 128 minutos Gus van Sant nos cuenta la vida de Harvey Milk, el primer concejal gay abiertamente declarado. Su vida fue truncada por un absurdo asesinato en 1978, pero su legado fue enorme y su lucha a favor de los derechos civiles de los gays traspasó muchos muros por entonces imposibles de derribar, pero que gracias a su iniciativa cayeron estrepitosamente.
Tras superar su miedo por que los demás conocieran su condición sexual, Harvey Milk (Sean Penn) busca con la ayuda de su novio Scott una mejor vida en un país que a pesar de su declarada abierta libertad para todos, no veía con buenos ojos a los gays, tachándolos incluso de seres enfermos y despojos a los ojos de Dios. Y es precisamente contra los que defienden desde el punto de vista religioso que los gays no deben tener derechos como cualquier otro ser humano, contra los que se centra la lucha de Harvey y el movimiento Gay y su defensa de la enmienda nº6 en la que se defienden los derechos civiles de los homosexuales.
La película está rodada con multitud de primerísimos planos para el lucimiento de Sean Penn y gran cantidad de vídeos de la época que nos hacen sumergirnos en el San Francisco de los ´70. Es de esas películas que realmente ganan en pantalla grande, resultan más emotivas que en salón de casa.
Bueno, que me lío y hay trabajillo que hacer :) Si tenéis duda de qué ir a ver a vuestro cine favorito recordad: Mi nombre es Harvey Milk. Muy recomendable.
Ha costado, pero por fin hemos subido algunas fotos de la noche de Reyes y el día de ídem. No creo que me equivoque si digo que han sido los Reyes que más regalos hemos tenido todos. Que no se note la crisis leñe, alegría, alegría!
La fotografía que abre este post es de la noche del 5 de enero. Me encontré de esta guisa el salón cuando me levante a por un vaso de leche a la cocina. Suerte que llevaba la cámara encima para inmortalizar el momento, porque con lo dormido que estaba no lo hubiese recordado :)
Poco tardamos cada uno en tomar posiciones delante de su peazo de montón de regalazos. Lo más divertido de todo es que debimos tardar casi 45 minutos en ver los presentes que Melchor, Gaspar, Basaltar (y se cayó) nos habían dejado por ser tan requetebuenos. ¿El motivo de la tardanza? Pues que cada uno miraba al de al lado entusiasmado como habría su paquetito, y compartía su alegría mientras todavía mantenía entre sus manos su regalo.
Hubo regalos de todo tipo, entre ellos una casita de muñecas hecha a mano y superoriginal para Prinzezita, también su primer paciente huesudo, un peazo de chandal venido de Málaga... Muuuuuuuuuuchos regalitoooos!
El campo de batalla lucía un tanto desastroso, pero nada que un buen aspirado no pudiese solventar. Tres bolsas de basura de esas tamaño XXXXXXL bajamos el Nano y yo al contenedor de papel, algo bárbaro!
A las 15h más o menos tocaba reponer fuerzas, mucho trabajo mañanero abrió el apetito y eso se notó en la factura jajaja! Pulpo a feira, merluza y rodaballo, ensalada, escalopes con patatas... Toda una pitanza digna de Reyes.
Poco después de comer tocaba viaje de vuelta a la Coruña, donde esperaba también alguna que otra sorpresita navideña :) Feliz año a todos mundodroseros! Y portaos bien, que los Reyes ya os están vigilando! Todas las fotos y más que trataré de ir colgando aquí:
No faltó de nada, también hubo de comer :) Entre risas pasamos na noche digna del santo de Pzz. Las risas no siempre eran provocadas por el chiste de turno, sino quizá por el buen vino que nos acompañaba que nos hacía ver la Navidad con otros ojos.